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Acede al video que te explicará la Ley de Atracción a fondo

¿Viste la película El Secreto? ¿Leíste el libro? ¿La Ley de Atracción es realidad o fantasía? ¿Es una farsa o funciona realmente? ¿Será un “secreto” real o es una mentira inventada para vender un libro? Estas y otras preguntas serán respondidas en este artículo. Así que primero lo primero.

¿Qué es la Ley de Atracción?

“Atraes a tu vida todo aquello que está en armonía con tus pensamientos dominantes.”

Ese es el enunciado de dicha ley, que básicamente dice que tú mismo atraes a tu vida lo que constantemente piensas. Sin embargo esto no es tan simple ni tan así.

La Ley de Atracción es una ley universal  de entre muchas otras, que se hizo muy famosa con el libro, y posteriormente la película, El Secreto, pero que se ha mencionado incansablemente en la historia de la humanidad. En este artículo te haré un planteo más científico sobre esta ley para que puedas comprenderla más en profundidad y además le quites algunos mitos que tiene incorporados. Luego tú podrás decidir si es verdad o fantasía.

La Ley de Atracción es comprendida fácilmente por algunas personas, pero otras, como yo, que son más escépticas necesitan argumentos de índole científica o al menos lógica. No basta con solo “creer”. Pocos son quienes pueden tener fe en algo sin ver antes. Así pues veremos esta ley universal lo más cercana posible a la física como ciencia.

Un poco de física

La física moderna y sobre todo la física cuántica (de la que hablaré luego), demuestran la existencia de la Ley de Atracción e incluso de muchas otras leyes universales que hasta hace poco solo eran tomadas por la metafísica, pero claro, esta última siempre ha sido desestimada por los científicos. Sin embargo sucede lo siguiente:

  • Las cosas que no puede explicar la física las intenta explicar la física cuántica.
  • Hay cosas que la física cuántica ve en sus experimentos pero que aún no ha podido explicar según el método científico. Por ejemplo: hay partículas que por momentos se comportan como si fueran materia (sólidas) y chocan contra objetos, y luego, las mismas partículas actúan como energía (ondas) y atraviesan objetos.
  • Los científicos han visto que solo por el mero hecho de observar algo se lo está modificando y por tanto se está condicionando su comportamiento. Esto se conoce como Principio de Incertidumbre de Heinsenberg.

E=MC2

La fórmula que utilizó Albert Einstein en su Teoría de la Relatividad a principios del siglo XX. Esta fórmula tiene los siguientes componentes:

  • E: que significa energía.
  • M: que significa masa, representando a los objetos sólidos, físicos.
  • C: velocidad de la luz. Es solo un número conocido.

Básicamente esta fórmula dice que E=M, es decir, que masa es igual a energía. Dicho de otra manera, lo sólido no existe, todo es energía.

Esto puso de cabeza al mundo científico en su momento y dio lugar a una revolución científica que abrió paso a la física cuántica o mecánica cuántica.

“La masa no existe, todo es energía.”

Física cuántica

También llamada mecánica cuántica, es una rama de la física como ciencia que se encarga de estudiar el comportamiento de la naturaleza a las escalas más pequeñas posibles, es decir, a nivel de partículas subatómicas.

Para que puedas hacerte una idea de lo que esto es, digamos que tú estás formado por células, miles de millones de células. Cada célula a su vez está formada por miles de millones de átomos. Los átomos, que en principio se creía eran lo más pequeño que existe en el universo, pueden dividirse en tres partes (neutrones, protones y electrones), cada una de las cuales tienen cargas eléctricas (neutrón tiene carga neutra, el protón carga positiva y el electrón carga negativa). Se pensaba que estas tres “partes” no podían ser divididas y sin embargo hoy día se sabe que sí, y de hecho se dividen. Así, cuando uno sigue dividiendo y dividiendo más y más pequeño, llega a los quarks, que de momento es lo más pequeño que existe.

Lo más asombroso de todo esto es que entre un átomo y otro existe una distancia enorme comparada con su tamaño. Entre un electrón y otro existe una distancia enorme. Entre un quark y otro existe una distancia enorme, y además no son sólidos.

Así pues no existe lo sólido y todo está compuesto por espacio vacío y ondas de energía. Todo fluye y vibra como energía. Tú mismo ahora, una mesa, una roca, una gota de agua. Todas formas de energía que se acopla y vibra en cierta frecuencia y con cierta armonía.

Así pues constantemente a nuestro alrededor y en nosotros mismos está habiendo un flujo de energía que se afecta entre sí con diversos efectos.

“No existe lo sólido, todo es energía interactuando de diferentes maneras.”

Claro, aquí todo lo digo de forma sencilla. Cuando uno lo estudia a nivel de ciencia entra en un mundo de cálculos matemáticos que resultan imposibles para casi cualquier persona normal.

Pensamientos y emociones

Bien, la ciencia sabe que todo es energía que vibra en distintas frecuencias. Sin embargo la ciencia no puede explicar cosas que ve en el laboratorio porque aún no ha logrado descubrir los cálculos matemáticos que lo demuestren de forma indiscutible. Aunque uno esté viendo algo, si no puede demostrar ese principio para todos los casos no puede inferir que se cumpla siempre, ese es uno de los límites de la ciencia y a la vez una de sus virtudes porque es lo que le da credibilidad, más allá de que ha pasado muchas veces que se demuestra algo y luego viene alguien que demuestra lo contrario o tira por la borda lo establecido hasta el momento.

Dado que todo es energía resulta que nuestros pensamientos (que por cierto la ciencia aún no puede explicar qué es un pensamiento y cómo este se origina en el cerebro) son también una forma de energía, y más que nuestros pensamientos, están nuestras emociones.

Por ejemplo, la ira, es una emoción muy cargada de energía, que nos puede hacer explotar y llegar a la violencia, gritar y patear las cosas. Incluso nos agota. Cuando uno ha estado muy enojado en una discusión, luego de que pasa el evento, se sentirá cansado, exhausto a veces.

Las emociones son perceptibles por las personas que nos rodean. ¿A quién no le pasó estar con una persona negativa o con “mala onda” y terminar de mal humor? En general hasta evitamos a esas personas porque nos hacen sentir mal. Y a la inversa lo mismo ¿nunca estuviste con alguien alegre o con “buena onda” que te termina haciendo sentir contento y con ánimo? Incluso a veces cuando uno llega a casa con mal humor porque tuvo un día de perros y la persona que está en casa está contenta y luego se enoja porque uno llegó mal, o al revés, termina sacándole una sonrisa al recién llegado.

Los pensamientos y las emociones están literalmente ligados. Un pensamiento negativo  nos puede hacer enojar. El enojo genera a su vez un nuevo pensamiento negativo que genera más enojo. Y así uno “se enrosca”, y lo que empezó como una molestia termina en furia. Lo típico ¿verdad?:

Y este imbécil quién se cree que es? ¿Viste lo que me dijo? Pero por qué no se va un poco a la p***, este tarado. ¿Cree que soy idiota o qué? Como si yo no me diera cuenta de las cosas que hace. ¿Pero qué se piensa? Ya voy a ir a decirle en la cara todo esto. Y me va a escuchar, ah sí.

¿A que te enojaste un poquito? Eso es retroalimentar la ira y suele ser super común. Lo mismo con un pensamiento positivo. Genera emociones positivas que generan a su vez nuevos pensamientos, y así se retroalimentan y uno se siente bien.

Las emociones además se ven en el cuerpo. Seguro lo entiendes ¿verdad? Al ver a alguien uno se da cuenta si viene alegre o malhumorado, si está feliz o triste. En el andar se nota, en la postura de los brazos, y más profundamente se afectan los órganos internos. ¿O a caso el estrés no mata? Y el estrés es puramente mental, presión psicológica que se vuelve tan poderosa que agarrota los músculos de la espalda, afecta al corazón y oprime los pulmones.

Todos estos pensamientos y emociones, como forma de energía, no son más que vibración en todo nuestro cuerpo, que emitimos hacia el exterior. Se puede incluso medir con la tecnología adecuada.

¿Y qué tiene que ver todo esto con la Ley de Atracción?

Por lo general una persona negativa atrae a otra persona negativa. Una persona positiva atrae a personas positivas. Así sucede a nivel de energía con todo. La energía vibra y atrae vibraciones similares. Es un efecto físico. Del mismo modo que si acercas un imán a una pieza metálica esta se pegará al imán, la energía vibra y atrae a vibraciones similares. No es magia, no es algo loco ni espiritual, es una ley universal, una ley natural, una ley física.

La ciencia no lo afirmará, por supuesto, hasta no encontrar los cálculos y teoremas matemáticos que lo demuestren. Así como todos sabemos que los pensamientos existen, e incluso se puede ver la actividad eléctrica en el cerebro según lo que se piensa y las emociones que se sienten solo conectando electrodos en la cabeza, no podemos explicarlos científicamente. La ciencia aún no entiende cómo guardamos recuerdos, cómo generamos pensamientos e ideas, etc. Se conocen las partes del cerebro implicadas con algunas cosas, y que por tanto si se dañan pueden generar amnesia, y otras fallas, pero no se pueden explicar aún muchísimos fenómenos que vemos a diario. Incluso se ha medido la actividad cerebral de personas en estado meditativo y resulta ¡¡¡QUE NO SE VE ACTIVIDAD!!! Es como si estuvieran muertas, pero no lo están, están más vivas que tú y que yo.

Por no ir muy lejos, la teletransportación era algo solo soñado en la ciencia-ficción, en películas como “La Mosca” o “Star Trek”, sin embargo hoy día se ha logrado teletransportar partículas desde la Tierra hacia el espacio. Por supuesto, aún no se puede poner a una persona en un aparato y que instantáneamente aparezca en otro lugar, pero sí se ha hecho con partículas, así que las bases ya se están asentando.

Así pues según piensas y sientes vibras. Es así de simple. Estás enojado o deprimido vibras bajo. Estás emocionado o con alegría, vibras alto. Y según vibras atraes. Vibraciones altas atraen vibraciones altas. Vibraciones bajas atraen vibraciones bajas. Así pues la Ley de Atracción funciona más a nivel de emociones que de pensamientos en sí.

Escala de vibraciones emocionales de Hawkins

El psiquiatra e investigador David Hawkins estudió esto en mucho detalle y elaboró una escala de vibraciones según las emociones. Si quieres tener más detalles de su investigación tendrás que leer sus libros. Asimismo te lo comentaré brevemente aquí.

Como ya comenté, hay emociones que podríamos llamar negativas y otras positivas según la frecuencia con que vibran, según la energía que generan. La escala de Hawkins va de mayor a menor, las emociones más altas están arriba y las más bajas abajo:

Como puedes ver la vergüenza es la más baja. Si piensas en las veces en tu vida que realmente te sentiste avergonzado/a o humillado/a, seguramente te darás cuenta de lo feo que se siente, incluso uno se cubre el rostro o lo oculta como queriendo desaparecer. Luego está la culpa, una de las emociones que más divanes ha llenado a lo largo de la historia.

La cosa se pone muy interesante a partir del amor, que tiene una valoración de 500 en esta escala. Cuando obras con amor o sientes amor por alguien estás en una de las mayores vibraciones. Sin embargo, por encima del amor está la alegría. Imagínate que alguien llega con un regalo que realmente esperabas, una sorpresa, o lograste algo que esperabas hace mucho, como recibirte en tu carrera o aprobar un examen super importante. La gente salta y grita, sonríe y hasta llora. Si estuvieras siempre en un estado como ese tu vida sería casi luz pura.

Por encima de la alegría está la paz, que ya requiere bastante trabajo para sentirse realmente, y finalmente la iluminación, estados que solo los grandes de la historia (Jesús, Buda, Krishna) han logrado. Y esto no tiene nada que ver con la religión ya que desde esta perspectiva la palabra Dios no hace alusión a Jehová (el dios hebreo) o a algún otro, sino a la Divinidad, a la existencia misma. Luego cada uno le da el significado que quiere.

La escala de Hawkins funciona más como un embudo expansivo:

Las emociones bajas están en la punta. Hay poca energía y baja frecuencia. Las emociones altas están en el extremo superior y se expanden, vibrando más y más alto y atrayendo más y más energía similar.

Así pues la Ley de Atracción responde más a esto que al pensamiento mismo. El asunto está en que los pensamientos tienen, como ya dije, la capacidad de generar emociones en nosotros y por tanto lo que constantemente piensas constantemente sientes y lo que sientes atraes.

Ahora bien, como también ya dije, esto no es tan simple porque hay varios factores a tener en cuenta.

Aplicando la Ley de Atracción

En el artículo 7 claves para aplicar la Ley de Atracción desarrollo este asunto en más profundidad, sin embargo aquí ya tienes un buen panorama de por dónde va el asunto y de por qué la mayoría de las personas no tienen buenos resultados con todo esto a pesar de “enfocar” sus pensamientos.

En su libro Conversaciones con Dios, Neale Donald Walsch nos explica algo muy importante y que responde además a todo lo que acabo de comentar. Y aquí es irrelevante si eres ateo o religioso, eso en sí no importa. Tu credo está al margen aunque te podrá potenciar o limitar según los pensamientos que te permita mantener.

Cuando nosotros pedimos algo, sea en forma de oración o simplemente en una charla dentro de nuestra cabeza, solemos fijarnos en la carencia de ello. Por ejemplo, imagina que necesitas más dinero. Entonces en tu mente te dices “Necesito dinero, necesito dinero”, o quizá te digas “Si tuviera más dinero podría hacer esto o aquello”. Incluso si oraras podrías decir “Señor, por favor ayúdame a tener más dinero para pagar las deudas”.

En este tipo de petición, parece que uno está centrado en el dinero, pero en realidad está centrado en la carencia de él. Mientras te dices “Necesito dinero” o “Si tuviera más dinero” estás reafirmando en ti la idea de que no lo tienes, que es algo de lo que careces. Lo mismo si pidieras salud, amor, o cualquier cosa que se ocurra, tangible o intangible.

Es como si le dijeras a una persona “Ojalá fueras más honesto”. Le estás diciendo que no es honesto, solo estás reafirmando su deshonestidad. ¿Se entiende? Por tanto al reafirmar el pensamiento de carencia reafirmas el sentimiento de carencia. Hasta ahora en mi vida no he visto jamás a nadie, religioso o ateo, pedir por algo sonriendo mientras pide. No importa si pide a Dios, al universo, a la Madre Tierra o a la nada. Quién pide algo siempre lo hace mal, lo hace con un sentimiento de carencia y en consecuencia atrae eso: carencia.

Pero ese no es el único problema. Y aquí entra un poco en juego la psicología. No es algo para este artículo ya que su objetivo es explicar si la Ley de Atracción es real o falsa, y pues  es real, aunque ese juicio ya queda a tu criterio al analizar todo lo anteriormente expuesto.

La mente subconsciente, es decir, todos tus valores, miedos, creencias y “cosas” que tienes en tu mente constantemente pero de las cuales no eres consciente, activan tus pensamientos y en consecuencia tus emociones. La película animada Intensamente muestra esto de forma muy gráfica y entendible, aunque también simplificada.

En el artículo Cómo aplicar la Ley de Atracción hablo de esto en detalle. En resumen testea cómo te sientes, cuáles son tus estados de ánimo y emociones porque eso es lo que estarás atrayendo. Ten presente también que aunque logres atraer lo que quieres también hay un componente de libre albedrío que te impone lo siguiente: TOMAR ACCIÓN, tomar la oportunidad que tú mismo/a has atraído, o de otro modo  que apliques no lograrás nada. Pero eso es algo que queda para otro artículo.

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