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Si bien lo que presentaré aquí es una ley universal, una ley metafísica, también tiene sus aplicaciones prácticas que generan resultados rápidos y palpables en la vida real. Cualquiera sabe, por ejemplo, que si come comida chatarra (causa) a largo plazo tendrá problemas de salud (efecto) Cualquiera sabe que si fuma (causa) a largo plazo padecerá efectos en su cuerpo físico y hasta en su estado de ánimo (efecto). Pero esto va mucho más allá y es mucho más profundo de lo que las personas solemos comprender.

En nuestros cursos, presentamos a la Ley de Causa y Efecto como tercera ley mental. Veamos qué significa.

Tercera Ley: Ley de causa y efecto

“Para cada efecto en la vida hay una causa específica.”

En el libro El Kybalion, esta ley es presentada como uno de los 7 principios herméticos, y es enunciada de la siguiente manera:

Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo con la ley. Casualidad no es sino un nombre para la ley no reconocida; hay muchos planos de causalidad, pero nada se escapa a la ley.

Esta es una de las leyes más importantes del universo. Todo lo que pasa, pasa por algo. Todo es el resultado de causas y efectos. De este modo no existe la casualidad sino la causalidad. Y aquí seguramente ya estaremos tocando alguna creencia. Hemos crecido pensando que las cosas pasan por casualidad, pero eso radica en el hecho de que vivimos como víctimas de un foco de control externo. No podemos controlar las casualidades y por tanto somos víctimas de ellas. Pero las casualidades no existen, todo resulta ser producto de las causalidades: todo sucede a causa de algo. Esta ley es también conocida como la Ley de la Siembra y la Cosecha. El mismo Jesús de Nazaret decía:

“Por sus frutos los conoceréis.”

Buena semilla en buena tierra, trabajada y cuidada correctamente, producirá buenos frutos. Las semillas son tus pensamientos e ideas y tú tienes el poder de crearlos a voluntad. Puedes producir la semilla que te plazca. La tierra es tu mente. Puede ser fértil o estar árida, y eso solo depende de ti. Por eso nuestro libro se llama Fertiliza tu mente, porque al aceptar nuevas y buenas ideas comienzas a tener un campo precioso para ser plantado. El trabajo y el cuidado son tu práctica constante, el desarrollo de nuevos y buenos hábitos y el abandono de hábitos viejos y negativos. A partir de ahora no dejarás de trabajar en ti, de regar día a día tus semillas y tu tierra. Es tu jardín personal y el proyecto más importante que tienes: tú mismo/a. Finalmente cosecharás los frutos del éxito. Frutos jugosos llenos de amor propio, de amor para dar, de autoestima, de salud, de abundancia, de serenidad. Frutos que solo tú puedes cosechar porque este jardín es tuyo.

James Allen escribió:

“Cada semilla de pensamiento sembrado, dejado caer en la mente, y que echa raíces, se reproduce a sí mismo, floreciendo tarde o temprano en acciones, produciendo sus propios frutos de oportunidad y circunstancias.”

Así pues, resulta que para modificar un efecto se debe necesariamente cambiar la causa que lo ocasiona. Si aceptamos esto ganaremos una gran sensación de control ya que podemos comenzar a cambiar e influir sobre las causas que ocasionan los problemas en nuestra vida. Y la primera causa de todo son los pensamientos. Son causas que, por lo anteriormente dicho, generan efectos. Controla tus pensamientos al máximo y controlarás tus efectos. ¿Logras entender la importancia de esto?

Tómate un minuto y fíjate, recuerda, cómo son tus pensamientos a diario. ¿Cómo es esa charla, esa conversación interna en tu cabeza? ¿En qué cosas piensas durante más tiempo? ¿En qué enfocas tu atención? Te aseguro que encontrarás que la mayor parte del tiempo, y quizá todo el tiempo, sostienes y potencias pensamientos y sensaciones negativas. Enojo, rabia, desdicha, rencor, ansiedad, miedo. Normalmente las personas pasan la mayor parte de su día pensando en lo que anda mal y preocupadas por lo que podría salir mal pero que aún no ha sucedido y quizá nunca sucederá.

Esto, que parece tonto, es la causa principal de toda la desdicha y los problemas. Esto te hace a ti y a cada individuo responsable de su propia vida y de todos sus problemas. Si bien tiene ciertas implicancias en grupo, ya que cuando varias personas se reúnen a pensar en algo se potencian entre sí, la solución parte por lo individual. Primero debes sanar tú para sanar al resto. Sin embargo, si tienes pareja o vives con otras personas sería bueno que ellos también leyeran este contenido, que lean el libro completo, hicieran los ejercicios y tomaran el curso La semilla del éxito.

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Cuida tus semillas, porque las semillas malas matarán a las buenas. La hiedra marchitará tus rosas y la maleza secará tus flores. Así que no solo deberás crear, plantar y cuidar buena semilla, también tienes que cuidar tu jardín de la hierba mala. La paradoja está en que tú plantas todo lo que allí crece. Lo bueno y lo malo. Todo lo haces tú. Tú fertilizas unas semillas y abandonas otras. Tú cosechas unos frutos y dejas pudrir otros. En el jardín de tu mente tú eres el/la agricultor/a. Tú plantas y cosechas. Tú eres responsable de todo

Si bien extendemos todo esto cuando hablamos del Principio de Sincronicidad, no quiero que dejes este artículo sin una última reflexión. Tomemos un pequeño extracto del Kybalion:

Un cuidadoso examen mostrará que lo que llamamos «casualidad» es meramente una expresión que se relaciona a causas oscuras; causas que no podemos percibir; causas que no podemos entender. La palabra casualidad se deriva de una palabra que significa «caer» (como la caída de los dados), siendo la idea que la caída del dado (y muchos otros acontecimientos) son meramente un «acontecimiento» no relacionado a causa alguna. Y éste es el sentido en el que el término se emplea generalmente. Pero cuando la cuestión se examina de cerca, se ve que no hay ninguna casualidad en la caída del dado. Cada vez que cae un dado, y muestra un cierto número, obedece a una ley tan infalible como la que gobierna la revolución de los planetas alrededor del sol. Detrás de la caída del dado hay causas, o cadenas de causas, que corren hacia atrás más lejos de lo que la mente puede seguirlas. La posición del dado en la caja, la cantidad de energía muscular gastada en el lanzamiento, la condición de la mesa, etc., son todas causas cuyo efecto puede verse. Pero detrás de estas causas vistas hay cadenas de causas invisibles precedentes, todas las cuales tienen una incidencia sobre el numero del dado que cae hacia arriba.

La comprobación práctica de esto es muy simple: tira un dado un número muy grande veces, y verás que todos los números tienden a salir la misma cantidad de veces. Por ejemplo, si tiraras el dado 600 veces, verías que todos los números tienden a salir 100 veces. Un experimento más sencillo es con una moneda. Tírala varias veces y verás que cada cara tiende a salir la misma cantidad de veces. Tanto más lanzamientos hagas más se igualarán los resultados.

Si bien esto responde a lo que los matemáticos llaman probabilidad, resulta evidente que la casualidad no gobierna los resultados, ya que la tendencia a igualarse responde a algo más estricto que el “azar”. Si la casualidad como tal existiera, podemos decir que al lanzar una moneda al aire existe la misma probabilidad de que cada cara salga: 50% para cada una. Así pues, en cada lanzamiento siempre existe la misma posibilidad de que cada cara salga, entonces ¿por qué tienden a igualarse los resultados?

La explicación profunda de esto está contenida en lo que acabo de describir en todo este artículo, y asimismo podría profundizar muchísimo más, pero eso lo dejo para el resto de material que tienes en este blog. Así que cerraré este post con esta última cita al Kybalion:

Dadas las mismas causas, seguirán los mismos resultados. Hay siempre una «causa» y un «porqué» para todo evento. Nada «sucede» nunca sin una causa, o más bien una cadena de causas.

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Como experto en Desarrollo Personal, Oratoria y Negocios, me especializo en desarrollar cursos y contenido de ALTO IMPACTO, transmitiendo el conocimiento con elocuencia y motivación. Ejerzo como Coach de Desarrollo Personal potenciando a más y más personas cada día para que logren crear de sus vidas lo que siempre soñaron.